Por su contribución al medio ambiente, tanto por el ahorro energético que se consigue en el uso diario de una de nuestras casas, como durante su proceso de fabricación.

Desde el punto de vista de la contaminación directa que se produce en su construcción, por cada metro cúbico de hormigón se necesitan 700 kwh de energía, para el mismo volumen pero en madera se precisan solamente 350 kwh, muchos menos que con el acero que necesitan 46000 kwh e infinitamente inferior que el aluminio que necesita 141500 kwh para cada metro cúbico. Es además el único material utilizado en la construcción renovable, reutilizable, reciclable y biodegradable.

A ello hay que añadir el estímulo que representa el mayor uso de la madera para el crecimiento de la masa forestal, que es en definitiva quien contribuye a mitigar el cambio climático (efecto invernadero) almacenando el CO2 durante todo el ciclo de vida de la madera. Porque la madera es un material renovable, su crecimiento depende de una fuente inagotable, el sol, mientras que la producción del cemento, el acero, el aluminio, etc., consume grandes cantidades de energías fósiles, y por tanto finitas, tales como el petróleo.

Como promedio, una casa hecha de madera compensa más de 12700 kg de CO2, pero si la misma casa la hiciésemos de manera tradicional despediría a la atmósfera 136000 kg de CO2. Las casas de Casnadel consumen mucha menos energía en calefacción y aire acondicionado, lo que además del propio beneficio económico para la familia ayuda a conservar el medio ambiente. Es por eso que una casa de Casnadel es una opción ecológica que deberá de tener muy en cuenta cuado se decida a comprar su casa.

Ventajas Económicas
Presupuesto Cerrado
Aislamiento
Aislamiento
Aislamiento
Plazo de entrega
Ecológicas